lunes, 27 de febrero de 2012

Dentro de dos generaciones...

Pájaros volando por el cielo azul pintado de nubes blancas. La suave brisa invitando a las nuevas vidas a pasar a su mundo. Las hojas de los árboles danzando al son del viento. Los seres corriendo sobre sus patas por los riachuelos, dejando que le salpique la dulce y pura agua que fluye. En este mundo todo parece estar conectado por un hilo invisible. Todo aquí es bello, no llega a ser justo pero al menos se intenta. Pensar que todo esto se creó por una eterna lucha es increíble. Todos nuestros abuelos fueron unos revolucionarios* que siguieron a su corazón. Les costó su vida para que todo fuera paz y libertad. Les mereció la pena. Mereció la pena luchar por unas leyes justas para todos. Mereció la pena ir contra de todos los manipuladores corruptos. Mereció la pena dar su vida por un futuro mundo, el futuro mundo que ahora vemos ante nuestros ojos. Después de tantas huelgas, tanta sangre, tantas almas revolucionarias que lucharon durante tanto tiempo... Lo consiguieron. Estoy orgullosa de poder llamar revolucionarios a mis abuelos. Ellos, junto con la ayuda de un pueblo unido, consiguieron la libertad para todos nosotros. Estoy muy agradecida.
Gracias,
                          
de tu querida nieta, Natasha.

                                                               17 de abril de 3.004


*Revolucionario: se dice de la persona que lucha por lo que cree justo.


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