Y entonces le alcanzo
Pero mis manos arden, mis manos tiemblan.
Vuelvo a retroceder, a hundirme y mis piernas vacilan
Me caigo al suelo y rompo a llorar
A llorar en silencio
Aunque nadie me escuche
Aunque nadie me oiga
Cierro los ojos
Me atrevo a mirar cuando escucho su voz
Clara, fuerte
Y le veo;
Tendiéndome la mano, llevándome hacia él
Y sé que ocurrirá lo mismo, que volverá a suceder
Pero me arrastra, me dejo arrastrar y arde todo mi ser
Me lleva a su mundo. Claro y con luz
Suelta mi mano y me vuelvo a perder
En sus ojos,
En esa sonrisa
Que no es mía;
Me vuelvo a perder
Sin poder remediarlo, la luz me invade
Ciega mi identidad, la hace añicos y la tira al suelo
Pero no lloro, no lo siento, no lo pienso
`No lo siento´
Pero lo he perdido
Tanta luz me ciega, su mundo me ciega
Será su sonrisa…
Serán sus ojos…
Será su luz lo que me hace olvidar del dolor que puedo sentir
Y entonces le alcanzo
¡Le consigo alcanzar!
Pero mis manos ni siquiera le rozan
Ni una brisa
Ni una palabra
Ni una mirada
Nada
Y entonces me rompo
En pedacitos pequeños; como un espejo
Reflejan mi ser
El verdadero
Veo la oscuridad en mí, con una capa de luz
Superficial, apenas notable
Mis manos arden
Y me dejo envolver por esas llamas
Porque su mundo no es el mío
Y mi mundo no es el suyo
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